Las risas siempre son indispensables, vivimos siempre tan de arriba para abajo, trabajando duro, buscando nuevas oportunidades, creando algunas, todo tan rápido que olvidamos por un momento nuestra propia individualidad.

Pintaba un jueves de Octubre, los eventos de la Fundación de Celaya cada vez son mayores, pero ese jueves estaría el gran Aziz Gual, clown de talla internacional, y siempre que tengo que entrevistar a alguien me pongo muy nervioso, nunca sabes como saldrá o si dirás algo que no, además de que en cierta época de mi vida tuve coulrofobia (que es el miedo a los payasos), el cual eventualmente superé, pero eso era un plus para aumentar la tensión en mi durante la entrevista.

Tarde me di cuenta que me preocupaba demasiado por ello. Llegue temprano al Auditorio Tresguerras, ya me esperaban para al verlo ahí caracterizandose, no pude sentir más que una sensación de nervios, y es que para los que nunca han estado en los camerinos del auditorio, en el que Aziz de encontraba era pequeño y con poca luz amarilla, un gran espejo y la mesa frente a este, donde se encontraban los maquillajes y artefactos de uso circense.

Así fue como me di cuenta que mis nervios no tenían cabida, estreche su mano, me invitó amablemente a tomar asiento y entre chistes sencillos rompimos esa barrera para dar paso a lo que a continuación leerán…

Celayasonica: ¿Cómo o cuando fue que decidió comenzar con las artes circenses? ¿Cómo fueron sus primeros pasos?
Aziz Gual: Bueno, fue muy chico, cuando tenía 3 años porque se ponía una carpa de circo en frente de mi casa, entonces me llevaban

C: Y ¿Siempre le gustó?
AG: Si, siempre me incliné a esto, y ahí descubrí cualidades que servían para relacionarme con la gente, entonces decían, “Que venga ese niño porque es muy simpático” y yo ahí iba y me trataban bien, me daban afecto, entonces yo creo que al final descubrí que el humor y todo eso se convierten en afecto de vuelta.

C: Para ustedes, después de tantos años (hice mi tarea) de haber estado en Turquía, Francia, parte de Sudamérica, ¿qué tan difícil fue al principio subirse a un escenario y lograr las interpretaciones que usted logra
AG:Bueno, yo me subí al escenario adolescente, en una pastorela la primera vez, y me di cuenta que era muy fácil hacer reír para mi, porque veía a la gente y porque triangulaba siempre la acción dramática con el público, lo descubrí así muy fácil, entonces me ponían papeles de cómico, porque era muy fácil para mi hacer reír, pero en realidad era muy fácil porque descubrí que si tu le hablabas al personaje de a lado pero también a la gente, era mucho más cercano (y lograba esa conexión) claro es como lo descubrí, y así me fue muy fácil trabajar en una dirección

C: Y bueno, ¿ahora después de toda esta carrera que usted tiene qué lo inspira a querer continuar con esto que usted ya tiene?
AG: Uno se va forjando a si mismo, y al final ya no hay vuelta para atrás, o sea ya es lo que haz ido haciendo todo a lo largo de tu vida y lo que haz ido construyendo, una piedra en bruto en una forma, entonces pues ya es innegable que si yo subo a un escenario soy un clown, siempre tendré el lenguaje de clown, entonces aunque haga teatro u otra cosa pues tendré las facultades que tiene el clown más que las del actor que son distintas y muy parecidas también, porque el clown también es un personaje pero basado en uno mismo, y además ensayado y repetido conocido por uno mismo, tanto que ningún actor sería capaz de conocer un personaje tan bien como un clown a su propio personaje, solo tu lo conoces, solo tu lo haz hecho mil dos mil veces 50mil veces a lo largo de tu vida, te vuelves un experto en un personaje, y es un personaje creado en ti mismo, con tus experiencias y tus emociones.

…entonces yo creo que al final descubrí que el humor y todo eso se convierten en afecto de vuelta.

C: De donde surge la inspiración para crear estos personajes o estos shows que usted crea?
AG: Pues del amor por la gente, de la cercanía, del dialogo, de la mirada con el publico, del amor a la vida, porque cuando ves a la gente a los ojos estas viendo vida, entonces se nutran de el deseo de interactuar con la gente con la humanidad, y de conocerse a si mismo a través de los demás, la risa revela mucho de quienes somos, cuando uno esta haciendo algo y hay cosas que funcionan muy bien, y otras que no, pero uno va conociéndose siempre a si mismo y siempre es una experiencia novedosa, así fuera el mismo espectáculo siempre te va a sorprender porque vas a hacer cosas distintas, entonces creo que ese es mi motor, el publico, vida, el interés por vivir y verme a través de los ojos de los demás.

C: Como ya había mencionado, usted ya es reconocido a nivel internacional, países no solo de América Latina, sino también países europeos, ¿es difícil hace reír a la gente en los diferentes países?
AG: No tanto, somos iguales, en general casi todos iguales, nada más hay que entender, como salir a la calle y ver un poco, ver como hay pequeños detalles en lo que la gente cambia o en la forma en que ven las cosas de otra manera, hay unos chistes que aquí son buenos, y en otros lados no, y así hay otros chistes que son buenos en otros lados si y en China no, o en Europa, entonces como que tienes que respirar un poco, en esencia somos iguale pero hay condiciones sociales que cambian los comportamientos un poquito, pero casi siempre se ríen de lo mismo, entonces es reconocerse a uno como ente en la humanidad, no como una situación de nacionalismo, me reconozco como humanidad y entonces eso es lo que me ayuda a no tener fronteras, me reconozco como humano, y como humano entiendo a otros humanos y hablo con humanos, con el leguaje de humano que es el lenguaje del corazón, entonces un chino también tiene corazón (Aunque a veces parece que no porque son muy serios pero si, también tienen corazón) entonces hablamos un lenguaje literal que no es el verbal de las palabras, y este es el lenguaje del humor, el lenguaje del corazón y eso no tiene fronteras. Si hay códigos distintos, en Estados Unidos esta prohibido tocar a los niños, por poner un ejemplo, hay muchas diferencias, pero a la vez somos muy parecidos.

C: ¿Cúal cree usted que es el legado que esta dejando dentro de las artes circenses? Tanto en la gente como en las futuras generaciones.
AG: Yo creo que mi legado es haber influido para que se vea al clown de otra forma en un momento en el que me toco ser pionero, si fui en algún momento unas de las pocas opciones, pero esa opción que ofrecía era la de revaloración y recuperación del payaso, pero con dignidad en términos de arte, buscando un sentido más artístico a las cosas.
Mi legado por un lado ha sido iniciar un camino de transformación donde se percibía el humor de otra manera a un humor diferente tal vez más ambicioso, entonces me convertí un poco en un referente de eso, tal vez ese sea mi legado.
Por otro lado mi legado… no se si hay aun legado, yo creo que es algo auto técnico que se agota, mi legado es para los que me ven porque hay mucha gente que no me ve, entonces los que me ven se llevan una experiencia memorable, humana, que reconcilia los valores de las personas que hace que la gente se vea valiosa a si misma, que hace que la gente ve al ser humano como algo muy querible y se vea en el espejo, entonces eso podría ser una particularidad, que a lo mejor tienen todos los payasos, o bueno, deberían de tener, pero mi trabajo ha sido eso, construir relaciones muy entrañables solo por presentar, y me presento con el corazón en la mano, me gusta mucho, pero desde la niñez, como te digo, tenía que ver con eso, entonces no son coincidencias, pero es el legado, yo creo que soy una persona muy común y corriente en términos de que si busco mucho de que tenga que ver, el una forma de vida el clown, vives alrededor de esto, te gusta y te interesa la comedia, ves cursos de comedia, buscas todo el tiempo comprar cositas que te sirvan para tus espectáculos, hablas con la gente emocionalmente, incluso cuando hablas como persona te desenvuelves desde un plano filosófico, quizá mas humano, también nos hacemos muy consientes de que somos impermanentes, nuestra herramienta es nuestro cuerpo y siempre estas consiente de que no es para siempre, entonces creo que las reflexiones que siempre tiene uno es que uno se va a morir, entonces una de las maneras de trascender de alguna forma es el presente, no es esperar a que cuando te mueras te recuerden, que en el presente dejes una pequeña huella memorable, y con eso te quedas porque en cualquier momento puede pasar cualquier cosa (uno nunca sabe) menos en un país como este, donde nadie te defiende, no tenemos garantías.

C: Tocando un poco el tema de los personajes, ¿cómo es que logra esta conjunción entre su persona y el personaje? Al final supongo que son dos personas distintas, algo así como un alter ego
AG: No me peleo con ellos, dicen que la madurez es hacerte responsable de lo que haces y de lo que piensas, y cuando eras niño éramos unos inmaduros, porque éramos niños, éramos libres porque no lo pensábamos tanto, lo hacíamos, jugábamos con emoción, entregábamos la vida al juego o a la pasión por las cosas sin pensarlo bien, entonces cuando creces ya razonas todo, si es conveniente, o como se hace, todo se vuelve más condicionado al razonamiento, a una forma de verlo racionalmente, entonces yo creo que lo conjugo, por un lado soy un adulto sin maquillaje, porque tengo que serlo, porque tengo que pagar a hacienda, porque tengo obligaciones humanas sociales, pero por otro lado lo conjugo porque con el maquillaje puedo verdaderamente regresar a ese estado de libertad cuando era niño, ese estado de jugar, de gritar de correr, de hacer tonterías y de no pensar en que me juzguen o no me juzguen, sino de simplemente ser, y la gente lo disfruta, se ve en el espejo de que también puede ser eso, también se puede dar permiso para lo irracional o lo lúdico, lo emocional.

…entonces es reconocerse a uno como ente en la humanidad, no como una situación de nacionalismo, me reconozco como humanidad y entonces eso es lo que me ayuda a no tener fronteras, me reconozco como humano, y como humano entiendo a otros humanos y hablo con humanos, con el leguaje de humano que es el lenguaje del corazón…

C: ¿Tiene alguna recomendación para aquellas personas que buscan adentrarse dentro de este tipo de arte? O vocación, al final creo que también es una vocación esto.
AG: Si es una vocación, pero creo que tiene que ver con encontrar una verdad propia, depende mucho en como buscar las cosas, muchas personas están buscando un modus vivendi nada más, y yo creo que una cosa que a mi me puede pasar es que me la he pasado buscando respuestas de quien soy y en ese sentido mi personaje se va ligando a la intención de entender quien soy del otro lado de la moneda, en lo lúdico y en lo solemne y en lo serio, en lo formal en la responsabilidad y la libertad, entonces yo le recomendaría a la gente que le interesa buscar su personaje, que busquen, sin prisa, entender quienes son y que les gusta, y que no pretendan ser perfectos, a través del entrenamiento somos perfectibles, vamos resolviendo algo que es imperfecto lo vamos haciendo escultórico y bello, y eso se lleva tiempo, entonces las cosas que salen muy rápido no son las más confiables, pero las que vas descubriendo con el paso del tiempo, si fracasas muchas veces y lo sigues haciendo, quiere decir que si es donde debes estar, porque tienes carácter, la risa y el humor es un ejercicio de búsqueda, pero de búsqueda no necesariamente del éxito, como se ve en occidente, si no también en búsqueda del fracaso para entender quien eres, del dolor para entender que es la risa, siempre esta polarizado, entonces la vida nos va enseñando si reflexionas, que podemos llegar a ser viejos razonables y buenos viejos maestros, y no solo maestros del clown, sino también maestros de vida.
Entonces hay muchos viejos que si pensaron en buscar y entender quienes son, y hay mucha gente que no, y en este campo se trata de entender quien eres, porque eso es lo que vas a compartir, una individualidad, un ente individual, una única persona que es ese payaso, no uno hecho con calca de muchos otros, no, es ese payaso, es una personalidad, y ¿Por qué te gusta? Pues porque es ese payaso.
Cuando le preguntan a los grandes maestros del arte del clown, ¿Qué es clown?, dicen “No te puedo contestar”, Grock es Grock, Charles River es Charles River, Charles Chaplin es Charles Chaplin, Buster Keaton es Buster Keaton, tu no puedes decir que es payaso, son impíos y cada uno es único, se trata de explorar quien eres para construir una individualidad, una única persona, que si la intención es que cuando no estés, haya una memoria de haber existido haciendo el humor o haciendo lo que hacías, pero porque eras tu, no lo que paso mucho en la crisis del circo es que todo mundo se copiaba y no había una búsqueda ni construcción de algo, entonces se trata de construir algo genuinamente.

C: ¿Cree entonces que al mundo le hacen falta más risas?
AG: Siempre… Siempre, porque siempre son escasas, se ríe poco…

C: Entonces viendo este panorama, de que en el mundo se necesitan más risas, que siempre son necesarias, usted desde su perspectiva, después de todos estos años en este arte, ¿cree que es difícil ser feliz? Pero realmente feliz
AG: Lo que pasa es que la risa occidentalmente es un mecanismo de consumo, entonces creen que te vende que seas feliz pero no eres feliz, como no somos nada mas una cosa necesitamos entender que la felicidad no es permanente, son momentos extraordinarios que hay que cultivar y que hay que aprender a buscarlos y a generarlos para ser feliz, pero no se es feliz todo el tiempo porque eso sería inhumano, se es feliz a ratos, y hablando se siente uno muy solo, todos, somos iguales, no te cambia.
Yo soy un generador de risa, y en ese momento la gente puede salir muy contenta y muy satisfecha, y haber experimentado emociones muy profundas solo por tener catarsis de risa, pero soy como todos, la risa son momentos y a veces se necesita todo lo contrario para entenderla, a medida que polarizas, es lo que hacía Chaplin, tomaba temas muy trágicos y muy realistas para enseñarnos desde la tragedia el humor, pero tenía que enseñarlo, ¿de que te estas riendo con Chaplin? de la miseria, por ejemplo, de la guerra, del desamor, de la soledad, y te estas riendo de eso, entonces en medida que se conoce la infelicidad puedes apreciar, si fuéramos felices todo el tiempo, no existiría eso, ¿entonces qué?, no habría ninguna referencia, no existiría uno u otro, entonces yo creo mientras más infeliz se es más feliz se puede ser, o sea, mientras más sufrimiento conozcas, tal vez más fácil puedas polarizarlo si te dispones a ello, porque tienes la otra cara, de ese tamaño puede ser la felicidad, por eso a los pobres algo tan pequeño puede hacerlos muy felices, los ricos no tienen llenadera, (por eso dicen que los que menos tienen son más felices) y los ricos aunque tengan quieren más y más y siguen insatisfechos, entonces es necesario humanizarse.

C: Dentro de su trabajo de los más reconocidos ha sido trabajar en el Cirque Du Solei
AG: Bueno, fui parte del Cirque Du Solei, en un proyecto que se llama «Circo del mMundo» que es un proyecto social que construye carpas de circo en diferentes países para enseñar circo e integrar a la gente con problemas sociales, es un circo de readaptación social, ese proyecto se llama circo del mundo, y lo paga el Cirque Du Solei, yo he sido maestro ahí y he hecho cosas ahí durante un tiempo, pero yo trabajé en el circo «Ringling Brothers» y ya no quise trabajar más en circo, porque preferí tener más libertad y trabajar por el mundo de manera independiente

…la felicidad no es permanente, son momentos extraordinarios que hay que cultivar y que hay que aprender a buscarlos y a generarlos para ser feliz…la risa son momentos y a veces se necesita todo lo contrario para entenderla

C: Personalmente cuales creen que son sus artistas musicales favoritas
AG: A mi me gusta mucho el jazz, la música Klezmer (música popular originalmente propia de los judíos de Europa Oriental), la música Dixeland (estilo de jazz-hot con predominio de instrumentos de metal y de la improvisación desarrollada en 1910), me gustan muchos los boleros, me gusta la música que contrasta, me gusta mucho el country porque es muy melancólico, muy nostálgico como Johnny Cash, me gustan mucho los contrastes, algunas cosas de opera, pero sobre todo las áreas que son mas trágicas, me parecen muy trágicas y a la vez muy divertidas, me gustan los contrastes, estamos hablando del Dixeland que es tan alegre, y del Klezmer que es alegre y triste a la vez y el jazz que es muy subjetivo pero muy discursivo, entonces me gusta la música que se parece mucho a lo que yo hago que es el lenguaje sin fronteras.

Fue así como después de casi 30 minutos tomé mis cosas para retirarme del camerino, pues el show estaba a minutos de comenzar y Aziz necesitaba concentrarse. No me retiré sin antes agradecerle por tomarse el tiempo (de último minuto) de realizar la entrevista.

Sin duda es una de las entrevistas más largas que he realizado, y una de las que me han dejado más reflexivo de acuerdo a todo lo que pude escuchar de un maestro de la risa.

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