Es curioso como la Navidad es una de las épocas que más familias une, el amor y el perdón prospera haciendo que padres, hermanos, parientes se sienten a la mesa a cenar y convivir.

Pero también resulta en un hecho que estas fechas son cuando los indices de suicidios, depresión y malos ratos va en aumento.

Estos días han sido de total reflexión, después de pasar casi un mes con el brazo derecho inmóvil aprendiendo a usar la izquierda, prestando atención a muchas cosas que me rodean, llegue a cierta conclusión… «¿Por qué esperar hasta navidad para darle un abrazo o un buen deseo a un familiar?» (ser, querido, pareja, incluya aquí otro).

Siendo muy honesto, Navidad nunca ha sido de mis celebraciones preferidas del año, pero poder convivir con los vecinos en las posadas, unirse entre amigos para cenar, ver a la familia que quizá vemos un par de veces al año, descansar y relajarse, han sido un tema muy grande para mi, sin embargo, y haciendo reflexión sobre hechos acontecidos recientemente en mi vida, fue el que surgió esa pregunta.

Recuerdo haber estado de pie junto a un pilar casi toda la cena con mis amigos hace un par de días, algunos reían, otros platicaban, yo me limitaba a observar la unión que estos hacían, pensando que han sido contadas las ocasiones en que todos convivían en una misma armonía, como si se tratara de una bella canción en la que la tensión, presión y estrés se iban.

Conforme la fiesta avanzaba, durante el brindis se me ocurrió decir un par de tonterías, mientras que otros siendo muy breves deseaban lo mejor para todos, fue en ese momento que más preguntas surgían en mi cabeza inquieta, ¿por qué hacerlo solo una vez al año?, ¿De verdad necesitamos esta fecha para unirnos y desear lo mejor?.

En los siguientes días hasta hoy, he visto tarjetas y postales navideñas de algún par de amigos que desean lo mejor, otros que mandan abrazos y los mejores deseos, creo que la única otra ocasión en que he visto este tupo de acciones es en San Valentín (y son contadas) y tal vez cuando fallece algún pariente y la gente manda condolencias.

He caído en cuenta que vivimos demasiado rápido, corre para allá, ve por acá, ya es tarde, el camión no pasa, mucho bla bla bla por todos lados, y ¿cuándo nos damos un tiempo para nosotros y convivir con quienes más queremos?.

Sin intención de hacer esto más largo, lo que quería comenzar como una carta para todos ustedes, término siendo un intento de escrito muy extraño que mi cabeza formuló en el proceso de redacción.

Quienes hayan llegado hasta este punto, abracen a sus amigos, familia y mascotas, pero no esperen esta fecha para unirse o desearle lo mejor a los demás, el mundo tiene ya demasiada mierda, regalar una sonrisa no cuesta nada, pero háganlo todo el año, no solo en Navidad, o conviertan su Navidad en todo el año.

Por otro lado, de parte de todo el equipo que labora y participa en Celayasonica, gracias por leernos, apoyarnos y estar con nosotros.

 

Feliz Navidad
xNatha

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